"Todo es energía y el reiki la canaliza"
¿Cómo combina usted el Reiki
y el estrés laboral?
Con naturalidad. Hasta
ahora no hemos valorado suficientemente la relación que hay
entre el estrés y las bajas laborales. La mayoría de las
enfermedades gastrointestinales y musculoesqueléticas y las
depresiones son somatizaciones de haber estado mucho tiempo
manteniendo una situación de estrés, una situación en la que
uno se ve incapaz.
¿Y?
Hay que aprender a conectar con una parte de ti donde
encuentras cómo ver esas cosas desde otro punto de vista, y
no sentirte desbordado.
¿Qué es
el Reiki?
El Reiki es una
herramienta para conectar con las capacidades innatas de
cualquier ser humano para la autosanación.
¿Cualquiera lo puede practicar?
Sin duda. Y la
práctica de esta técnica ayuda a desbloquear energía de
patrones mentales que siempre son ir de víctima o de
culpable--, y a entender nuestras emociones.
¿Una
persona puede hacer Reiki para sí misma?
Sí. El Reiki es para uno mismo; después podemos compartirlo.
Antes, un maestro te ha traído al consciente algo que ya
tenías. Todos nos ponemos las manos sobre el cuerpo cuando
nos duele algo.
¿El Reiki
es imposición de manos?
Sí. Si nos duele
algo, lo primero que hacemos es poner las manos encima del
lugar donde sentimos el dolor. El maestro trae al consciente
el porqué funciona poner las manos.
¿Por qué?
Porque todo es
energía y el Reiki la canaliza. Todos estamos siempre
conectados a esa pura energía.
Está de
moda.
Sí, pero solo como nueva idea no funciona. El Reiki está
ayudando a muchas personas porque se están dando cuenta de
cuál es su verdadera identidad. Algo está resonando dentro
de ellos. Cuando te das cuenta de tu verdadera identidad,
los bloqueos físicos y emocionales desaparecen y conectas
con la paz profunda que eres en esencia.
¿Qué
importancia tiene la aceptación, aceptar lo que nos llega?
Absoluta. La vida es
aceptación. Cuando digo sí a las cosas que me llegan a la
vida, la energía fluye en mi cuerpo. Cuando digo no, la
energía se contrae y forma un bloqueo, una especie de
chapapote energético. El Reiki ayuda a deshacer ese
chapapote acumulado: emocional, mental y físico. Porque
estos bloqueos energéticos acaban afectando al cuerpo
físico.
¿Se puede
practicar Reiki en el trabajo?
Sí, yo lo hago. Se puede vivir en el trabajo desde las
enseñanzas del Reiki y así evitar mucho estrés. No se miden
suficientemente los niveles de estrés en una empresa.
¡Basta
con mirar las caras!
Pero hoy en día hay
métodos de evaluación que nos permiten ver la falta de
vitalidad, apatía, exceso de adicciones, baja sociabilidad,
que ya se han definido como consecuencia del estrés en la
empresa. En otros tiempos se achacaban quizá a temas
personales o a otros factores.
¿Hasta
dónde es culpa del jefe?
Un jefe que no tenga
claro su rol y la cantidad de trabajo que yo puedo hacer por
unidad de tiempo va a provocar en mí ansiedad. Pero yo tengo
una capacidad innata que actúa para moderar estos efectos
externos.
No
podemos escoger cómo son las cosas, pero sí cómo
las vemos.
La
mayoría de veces respondemos a las situaciones del exterior
con unos patrones mentales que nos ponen un filtro de
negatividad ante la realidad. Hoy en día contamos con
técnicas que nos permiten quitarnos este filtro para darnos
cuenta de las capacidades reales que tenemos para resolver
eso que, hasta el momento, nos había parecido que éramos
incapaces de resolver.
¿Por
ejemplo?
La
obligación de tragarme mis emociones y la de gestionar las
emociones que vienen de fuera hacia mí, es decir, las
emociones de mis clientes, de mis proveedores, etcétera.
¿Qué le diría a un
dependiente?
Que puede aprender
que el cliente no está enfadado con él, sino consigo mismo.
Se trata de no entrar en una relación víctima-culpable
cuando siente o ve la rabia o el descontento del cliente.
Aquella es la emoción del cliente, no la suya.
¿Siempre
vamos de víctimas o de culpables?
Acostumbramos a establecer relaciones
de victimización y culpabilidad porque justifican nuestros
errores. No hemos aprendido a gestionar nuestros fracasos y
emociones, y, por lo tanto, necesitamos que un agente
externo a nosotros sea el causante de nuestro fracaso. Hoy
en día, puedo reeducarme para aceptar que ni siquiera es un
fracaso. El intentarlo es un aprendizaje.
GASPAR
HERNÀNDEZ
(publicado en el Periódico de Cataluña, 4 de
febrero del 2009) |